Solo unos pocos nos hemos atrevido a batirnos contra las condiciones climatológicamente adversas de este fin de semana. Esos pocos aguerridos "nivelunos" disfrutamos de una ruta olvidada hace ya muchos años por el ser humano y tomada por la maleza y los jabalíes.
Además la lluvia nos respetó y pudimos disfrutar de una naturaleza exuberante con, incluso, algún tímido rayo de sol.
La proeza fue completada con una maniobra impresionante de cambio de ladera atravesando los torrentes y arroyos provocados por las lluvias de los últimos días. Maniobra que nos llevó a nuestro objetivo: La casa abandonada.
Próximamente podrás escuchar la genuina historia de la casa abandonada, si te atreves.
Algún día volveremos a la Ruta Perdida, de momento su secreto sigue seguro.