4/11/09

El sábado 7 de noviembre: Béisbol playa


Este sábado jugaremos al béisbol en la playa y si hace mucho viento podremos volar una auténtica cometa china.
Traer comida de bocadillos, bañador y toalla (por si hace bueno y podemos darnos un baño)
De 14,30 a 17,30.

2/11/09

En La Cruz de Camarolos






El domingo, fiesta de todos los santos, se unieron a nuestra excursión los "mayores" del nivel dos. Quedamos en la fuente de Villanueva del Rosario, que están cambiando de sitio pues están abriendo una nueva calle que pasa justo por el lugar donde estaba la fuente. Allí nos encontramos los dos niveles a las 11,30 de la mañana. Formamos un grupo de 20 personas y fuimos en coche hasta el carril donde empieza la ruta, rezamos el Ángelus a las 12.00 y comenzamos a andar. Día de sol pero muy agradable aunque la temperatura subió hasta los 30 grados en algunos momentos.
Subimos la gran cuesta del bosque, atravesamos los túmulos de la pradera y subimos la senda de La Escalera, saltamos una valla para entrar en el valle del Silex y después de saltar otras 2 vallas alcanzamos el Nacimiento del Guadalmedina con la mochila repleta de grandes piedras de silex, sobre todo Juan Antonio, que ya no podía ni con su mochila.
Antes de emprender la subida a la cima de la Cruz de Camarolos nos encontramos con un numeroso grupo comiendo a la sombra de un gran árbol. Ya en fila india llegamos al vertice geodésico hicimos la foto de rigor y bajamos un poco hasta el árbol donde comemos siempre. Después de comer algunos se hicieron los muertos para atraer a los buitres que nos sobrevolaban, pero, gracias a Dios no lo consiguieron.
Ya bajando por las suaves praderas que conducen a la pista forestal rezamos el Rosario por las almas del Purgatorio y después de cruzar la gran pradera y bajar la cuesta del bosque, donde algunos se aligeraron de peso, llegamos a los coches. Un día inolvidable.

Perdidos en el Laberinto del Minotauro. Camorro Alto





A pesar de las pocas lluvias el Camorro Alto, encima del Torcal, se mantiene verde, gracias a las innumerables formaciones karstiscas, pequeños torcales...
Después de llegar a la cima, encontrar innumerables fósiles y comer cerca de la cima, nos aventuramos a entrar en el Laberinto del Minotauro: nos costó bastante entrar en el laberinto, ya que la entrada estaba custodiada por 3 toros, los guardianes del Laberinto, a los que dimos el esquinazo entrando en el laberinto a la altura del troll petrificado (véase en la foto la cara de Rodrigo, asustado ante la cercanía de los guardianes). Poco después nos perdimos en el laberinto, llegamos a un recodo sin salida y tuvimos que desandar el camino. La pasadizo auténtico estaba oculto por unas zarzas, Rafa se encargó de abrir el camino de nuevo con su bastón y por fin logramos encontrar la salida.