22/10/11

El Laberinto Peligroso








Cuatro amigos: Rodrigo, Juan, Rafa y Pablo entraron dentro del Laberinto Peligroso. Como podéis imaginar estaba lleno de peligros, mientras fuera, en la calle era sábado y llovía.
Levantaron una losa del suelo tirando de una argolla, bajaron por una escalera de mano, la losa de la entrada se cerró cuando Rafa toco uno de los peldaños y se quedaron a oscuras, siguieron bajando durante mucho rato, al llegar al fondo descubrieron una pequeña abertura y se metieron gateando, al fondo se ve un resplandor. Llegan a una sala llena iluminada por cientos de antorchas, hay una estatua de un rey de piedra con una espada que resulta ser una palanca que activa un mecanismo, pero antes de accionarla descubren 3 puertas al fondo de la sala. Pisan sin querer una baldosa que se hunde un poco, activa un mecanismo que cierra la puerta del túnel por el que han llegado a la sala y se abre la segunda puerta de las 3 del fondo, de donde sale un jabají gigante, algunos han perdido vidas por unas estalactitas que se han desprendido del techo, con ellas y las antorchas consiguen matar el jabalí gigante, pero han perdido muchas vidas.
La espada-palanca de la estatua del rey abre la tercera puerta donde hay un dragón monstruoso, la giran al otro lado, se cierra la puerta del dragón y se abre la primera puerta, por la que entran. Es una sala gigantesca, una gran cueva subterránea, como imagináis entran con mucha cautela, armados de antorchas y estalactitas para protegerse de los muchos peligros del Laberinto Peligroso. El techo debe ser altísimo, allá arriba a enorme altura se oye el aletear de innumerables alas gigantescas: ¿ murciélagos gigantes? se preguntan mirándose unos a otros. Siguen avanzando, empieza a haber agua en el suelo y crecen plantas acuáticas, cada vez mas grandes, hasta que les parece estar en una jungla rodeada de oscuridad. Llegan a una fuente, un gran surtidor de agua sale disparado hacia las alturas y cae una lluvia fina. En ese momento un enorme pájaro prehistórico se abalanza sobre Juan, que se defiende como puede con su antorcha y una estalactita, los demás acuden en su ayuda, aparecen otros dos pájaros que se lanzan al ataque con unos chillidos ensordecedores. En fin tampoco voy a contar todas las aventuras que pasaron los cuatro amigos, mataron los 3 pájaros, quedaron malheridos pero la fuente resultó ser la fuente de la vida y recuperaron todas sus vidas, siguieron adelante, encontraron un pequeño templete con 4 puertas, se asomaron a todas cada una daba a un sitio distinto: una sala de color rojo, un jardín, un pozo sin fondo y... bueno tampoco voy a contarlo todo, el caso es que entraron por la puerta del jardín, llegaron a la tumba del rey Mecebrón, Pablo intento robarle la corona al rey y cayó sobre él la maldición de Mecebrón, movieron la espada del rey se activó un mecanismo que abrió un pasadizo, entraron y llegaron a una sala donde casi mueren ahogados, fueron atacados por patos salvajes, pero no lo consiguieron, en la sala de al lado estaba el corazón de oro, pero seguirá allí por que no lo consiguieron, en fin a veces pasan estas cosas. El bizcocho que trajo Juan estaba muy rico, seguía siendo sábado pero ya no llovía. Una tarde inolvidable en el Club.

Béisbol playa si no llueve. Juegos en el Club si llueve


Quedamos a las 4,30 de la tarde en el Club.
Miramos al cielo y vemos el tiempo.
Si no llueve partidazo de Béisbol playa.
Si llueve jaula, soft béisbol en el pabellón y otros juegos.
Traer merienda.
El plan termina a las 6,30.

En la Cruz de Camarolos




Diezmados por la carrera urbana y otros eventos, aún así conseguimos llegar a la Cruz de Camarolos y nos lo pasamos muy bien, vimos muchas cabras montesas, nos hizo un tiempo buenísimo y pasamos un día inolvidable.