



Después de asistir a Misa en San Gabriel partimos en dos coches.
El día estupendo con algunas nubes que nos libraron del calor.
La única pena que las praderas y el Bosque de las Brujas estaban muy secas, aunque los más pequeños disfrutaron peleando con los cardos secos que, según ellos, eran orcos
En el Bosque de las Brujas jugamos a la cuenta atrás y alguno, David, dice que fue atacado en el Bosque de los Gnomos. Gonzalo se subió a todos los árboles que vió.
La pradera de Heidi, tan verde otras veces, parecía la estepa rusa, pero cuando llueva un poco volveremos para verla en todo su esplendor.