8/2/14

En la Cruz de Camarolos el 24 de noviembre de 2013

La Cruz de Camarolos nunca defrauda. Después de parar en la ermita de Villanueva del Rosario y rezar una salve a la Virgen, que la tienen guapísima y estaba abierta, dejamos los coches en el Llano del Hondonero. Pasamos bajo la cabeza del cocodrilo y nos adentramos en el bosque de los somieres, un bosque de pinos bonito y empinado. La pista nos subió hasta La Madera. Abandonamos la pista y cruzamos la pradera sigilosamente sorteando los túmulos de piedra para encontrar, oculta entre dos espinos, la senda perdida que salva el farallón y vence el puerto hasta el Nacimiento del Guadalmedina. Desde allí cruzando las maravillosas praderas y llenos de sílex los bolsillos, subimos la inclinada pendiente hasta la cima de la Cruz, foto en el vértice y pequeña bajada hasta el árbol de la comida, esperada y ansiada comida, ¿verdad?
Pero merecíó la pena y disfrutamos de lo lindo. La Bajada por la cara que da al pueblo es muy bonita y desemboca en la pista que lleva a La Madera, allí comenzamos a rezar el Rosario, como en todas las excursiones, para sacar almas del Purgatorio. Bajamos el pinar y llegamos a los coches con bastan te frio.
Otra excursión inolvidable.